Historia de nuestro Club


El Día 7 de Febrero de 1980 Nuestro club recibio la Carta constitutiva de Rotary Internacionl. En esos momentos el Club de Ing. Maschwitz lo integraban los siguientes socios:
 

Osvaldo Marquez
..Presidente

Carta Constitutiva

  
Samuel Oliva
..Vicepresidente
Juan E. J. Rastalsky
..Secretario
Americo Peratta
..Tesorero
José Canzoniero
..Masero
Raúl Felix Mainé
..Director A
Hector O. Descalzo
..Director B
Roberto S. López
..Director C
Jorge A. Estrada
..Director D
Raúl Grandi
 
Juan de Jorge
 
Pedro R. Birindelli
 
Horacio Denegri
 
Francisco Gomiz
 
Edgardo García
 
Alfredo Nacke
 
Adolfo Hinrich
 
Francisco Abdjian
 
Guillermo Moran
 
Ladislao Nagy-pal
 
Humberto Miranda
 
Andres Correa
 
Adolfo Nelson Mendi
 


Historia de nuestro club hasta el día de hoy

Corrían los primeros días del mes de Agosto de 1978, cuando los teléfono se pusieron al rojo vivo. Se había corrido la voz de que se estaba por crear un Rotary Club. Pero que era un Rotary Club. Parecía algo muy misterioso y de gente muy encumbrada. La primera reunión se realizó en la casa de Osvaldo Márquez, a la sazón un panadero. En esa reunión se explicó muy sobriamente que era un Rotary Club y se buscó ampliar el número de convocados, porque debíamos ser 25 socios. Y de esa manera comenzó la convocatoria y fueron apareciendo Samuel Oliva, un militar retirado, Juan de Jorge, artesano, Roberto Birindelli, publicista, Raúl Maine, editorialista, Héctor Descalzo, empleado ejecutivo, Jorge Estrada, farmacéutico, Raúl Grandi, empleado de seguros, Horacio Denegri, otro empleado ejecutivo, Francisco Gomiz, imprentero, Eduardo Garcia, comerciante, Juan Rastalsky, abogado, Adolfo Hinrich, otro farmacéutico, Roberto López, inmobiliario, Américo Peratta, otro empleado ejecutivo, Alfredo Nacke, otro inmobiliario, José Canzoniero, supermercadista, Francisco Abdajan, distribuidor de vinos, Guillermo Moran, comerciante, Ladislao Nagy Pal, constructor, Humberto Miranda, odontólogo, Andrés Correa, fotógrafo y Adolfo Mendi.

Canio Nicolás Iacouzzi, socio del Rotary Club de Escobar, padrino de esta fundación, había cumplido muy bien con su cometido, porque había congregado lo mas granado de Ing. Maschwitz. Las reuniones fueron rotando de casa en casa. La segunda se realizó en la casa de Samuel y la tercera nuevamente en la casa de Osvaldo. En esa reunión se procedió a la elección de las autoridades, recayendo la presidencia en Osvaldo Márquez y la secretaria, en Juan Rastalsky. Al poco tiempo comenzamos las reuniones en el Restaurante de Hugo, que no era otra cosa que un bodegón de camioneros. Las reuniones eran un tanto incómodas, porque no estábamos solos y por lo tanto, había mucho ruido y las reuniones no se desarrollaban a nuestra satisfacción, porque los camioneros lo único que querían, era ver televisión. Hasta que llegamos al Pigeon Club, donde recibiéramos finalmente, nuestra carta constitutiva.

En las sucesivas reuniones, Canio nos iba ampliando nuestros conocimientos sobre que era Rotary y, fundamentalmente, el funcionamiento de un Club Rotario. Las expectativas eran muy grandes. Comenzábamos a adentrarnos en un mundo fascinante y desconocido. Las explicaciones de los símbolos rotarios, la rueda, el martillo, el protocolo del izamiento de las banderas, su fundador Paul Harris, las Avenidas, el Macero y sus funciones y tantas otras cosas, que hacían pasar como por encanto las dos horas de la reunión. Comenzó así, el camino de una aventura fantástica, que aún hoy, a más de veinte años de nuestra fundación, se mantiene viva.

Lenta y paulatinamente se fue consolidando el Club. Por aquella época pertenecíamos al Distrito 489 de R.I. El Gobernador era el rotario Santiago Artusi. El pedido de admisión ya se había tramitado. La espera se hacia larga. Y sorpresivamente llegó nuestra primera gran tarea. En una de las reuniones, Todavía estábamos en el Restaurante de Hugo, apareció el segundo Jefe del Correo local, el señor Carlos Herrera, quien muy seriamente nos informó, que, por orden del entonces Ministro de Economía, el Dr.Alfredo Martínez de Hoz, todas las dependencias estatales que dieran pérdidas, debían ser cerradas. Y el Correo daba pérdidas, por lo que se había impartido la orden de cerrar el Correo. El mismo bajaría de categoría pasando a ser Estafeta Postal, en un espacio en la Estación del Ferrocarril.

Comenzamos febrilmente las gestiones para tratar de salvar de su derrumbe al Correo. Las gestiones que se realizaron frente a las autoridades del Correo Central, fracasaron una detrás de la otra. Se le sumaba a ello, que el contrato de alquiler que tenia el Correo por el inmueble hacia años que había vencido y su dueño, el Sr. Fryda, no quería saber mas nada de alquilar al Estado. Finalmente y gracias a la generosidad de dos grandes socios, José Canzoniero y Laslo Nagy-Pal, pudimos salvar el Correo. José puso a disposición un lote de terreno, para que en el se construyera un local, cosa que así hizo y Laslo realizó los trámites pertinentes y dirigió la obra, amén de dibujar los planos. Así cumplimos nuestra primera tarea, cuando aún no teníamos la carta constitutiva.

Y finalmente llegó el gran día. En febrero de 1980, precisamente el 7, Rotary nos había admitido como un miembro más de su organización. El Club había sido admitido y reconocido oficialmente. Éramos legítimos rotarios. Y correspondía por tanto, realizar la fiesta de la Carta constitutiva. Habíamos esperado mucho tiempo. Casi un año y medio. Por ello, decidimos esperar una fecha adecuada, en donde todo el mundo rotario estuviera de regreso de las vacaciones. Y fijamos la fecha para el 19 de Junio, porque el 20 era feriado, por ser el día de la Bandera. Fue una fiesta inolvidable. Vinieron más de cien invitados, por lo que tuvimos que salir a buscar mas comida. La amistad rotaria de los amigos que nos visitaban, era enorme, y la alegría de todos inmensa. La ceremonia de la colocación de los botones fue emocionante. La fiesta fue todo un éxito. Inolvidable.

Y las reuniones siguieron. El próximo presidente sería Humberto López. El Gobernador del Distrito era en ese momento, Juan Expósito. Bajo la presidencia de Humberto se creó nuestro Interact Club, quien recibió la carta constitutiva de manos del nuevo Gobernador Luis Betty. Todavía estábamos en el Distrito 489 de R.I.

El tiempo iba pasando y con ello también los socios. El Club comenzó a crecer y llegamos a tener 18 socios, un muy buen número. Ello nos permitió realizar una serie de actividades dentro de la comunidad, como los encuentros escolares, becas educativas, recolección de alimentos no perecederos para Cáritas, intercambio internacional de jóvenes, etc. Y así llegamos a 1981, en donde alguno de nuestros socios eran también miembros de la Comisión Directiva de la Sociedad de Fomento de Ing. Maschwitz. La situación social y financiera de la misma, era catastrófica. Había que tomar una decisión muy profunda, que se tomó al año siguiente, en una fecha muy cara para los Argentinos.

De hecho, las actividades que se habían diseñado y de las cuales algunas se llevaron a cabo, no dieron los frutos que se esperaban. De manera tal, que nació la idea de crear un colegio secundario. De esa forma, se convocó a una Asamblea Ordinaria para el 2 de Abril de 1982, en la cual se resolvió Convocar en el mismo acto, una Asamblea Extraordinaria abierta, en la que se resolvió dar en comodato por el plazo de 10 años las instalaciones de la sociedad, a los efectos de que en ella funcionase el primer colegio secundario de Ing. Maschwitz. Y así se hizo. Constituimos el C.E.I.M. (Centro Educativo Ing. Maschwitz) y en el, en marzo de 1984, comenzó a funcionar el primer colegio secundario de nuestra ciudad. Habíamos creado el primer Colegio Secundario. Bravo

En 1985 y bajo la presidencia de Juan Rastalsky, inauguramos un monolito en la Plaza Mitre, recordatorio de los 75 años de la fundación de Ing. Maschwitz. El trámite de reconocimiento de esa fecha ante las autoridades provinciales, fue realizado por nosotros. A la inauguración concurrieron las autoridades locales y municipales y se realizó un almuerzo, en el cual también se recaudaron fondos para el Colegio.

monolito

A esta altura, uno de nuestros socios, el Dr. José Mejías, pediatra, nos había alertado sobre la existencia de desnutrición infantil. Había al respecto un programa, creado por nuestro Club padrino de Escobar, que se llamaba Onda Blanca. El programa consistía en ubicar a los lactantes desnutridos, hacer la revisión clínica por un pediatra y asistir con la leche que el mismo indicara, al lactante. Y pusimos manos a la obra. Onda Blanca fue todo un éxito. El Dr. Mejías una vez por semana hacia las revisiones clínicas en su consultorio, y de acuerdo con la gravedad de la desnutrición, ordenaba el tipo de leche. Y nuestro Club tenia la tarea de conseguir la leche, cosa que conseguimos.

Pero no todo fueron caminos con pétalos de rosas. Para conseguir la leche hicimos varios eventos, uno de los cuales fue la venta de unas rifas. La primera fue todo un éxito. Había habido una serie de premios importantes, una cena muy bien servida, lo que nos alentó a realizar una segunda serie, dadas las necesidades de Onda Blanca. Y lamentablemente no resulto de la misma manera, pero se pudo concluir con las metas propuestas.

Y Marzo de 1989 nos trajo una gran alegría. La carta constitutiva de nuestro Rotaract. La recibieron de manos de nuestro Gobernador Juan Márquez. Fue el comienzo de sembrar para el futuro, por que de entre ellos debían salir nuestros futuros socios. Y de hecho así fue.

En estos 25 años de vida, el Rotary Club de Ing. Maschwitz supo realizar un sinnúmero de actividades, que serán imborrables en la historia de nuestra sociedad. Por su membresía pasaron muchos amigos. Y también nos supo dar un Gobernador, Juan. Todos ellos por una u otra razón, se alejaron. Pero hoy se han incorporado los mejores socios de Rotaract. La semilla sembrada antaño, hoy dio sus frutos. Hay en el Club una nueva generación. Y con ella toda una serie de nuevos proyectos, los cuales serán motivo de otro capítulo. Hasta entonces.